Jugando con los futuros coches

Las compañías fabricantes de juegos de conducción han mejorado notablemente la calidad gráfica de sus productos, tanto es así, que los modelos de coches son

calcados a los reales y por ello han de pagar tasas a las marcas de automóviles. También ha mejorado el comportamiento de los vehículos, alcanzando cotas de realidad nunca vistas. Las marca de automóviles, empiezan a ver con otros ojos los juegos, y han pasado a ser plataformas de marketing tan o más potentes que los anuncios de televisión.

Ahora es posible encontrar dentro de los juegos coches que no serán presentados hasta dentro de unos meses, o “concept cars” que jamás verán la luz en una fábrica de producción. Sin ir más lejos, el juego Midnight Club permite conducir antes que nadie el Dodge Challenger SRT8 y el Chevy Camaro, coches que no estarán en la calle hasta en el 2009. Pero las empresas automovilísticas no se quedan ahí, y podrían tener en cuenta las impresiones de algunos jugadores (como Betatesters) en la modificación de los futuros diseños.

Fuente: Timesonline


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